El arquero de Real Pilar que entrena con realidad virtual

Tomas Sultani no pudo hacer otra cosa que mirar cuando el tiro desde el borde del área de Lautaro Montoya, en el minuto 97 del partido, le dio el empate a Estudiantes de Buenos Aires y llevó la definición de ese partido de la Copa Argentina a los penales. Antes, el arquero de Real Pilar, había tenido tres intervenciones notables para que su equipo estuviera al frente. Luego vinieron los penales y finalmente el pase de Estudiantes a cuartos de final. Es una descripción de una escena cambiante, pero que encaja con las historias habituales que puede tener el fútbol. Lo diferente en todo esto es que Tomas Sultani suele utilizar la realidad virtual en ciertos momentos de su entrenamiento.

El proyecto nace en la Universidad Austral y es utilizado por Real Pilar, equipo de la Primera C. Es una acción conjunta entre el Laboratorio de Realidad Virtual de la Facultad de Ingeniería y el Departamento de Ciencias del Deporte. La tecnología sirve como soporte al trabajo del psicólogo deportivo Sebastián Blasco para potenciar la concentración de Sultani. «La experiencia en realidad virtual es parte de los ejercicios de concentración que hacemos con Tomas (Sultani). El cerebro cuando recibe estos estímulos no distingue si lo que sucede es realidad o ficción, simplemente reacciona. El entorno inmersivo busca recrear las condiciones de un partido de fútbol y que las respuestas sean lo más acertadas posibles», señala Blasco, responsable del área de ciencias del deporte de la universidad.

La dinámica se basa en el uso del casco y dos joysticks con las funciones de tomar la pelota, rechazarla con los puños y atajarla con la palma abierta. Cada acción está determinada por el lanzamiento de balones con colores que identifican si cada movimiento es correcto: verde para el rechazo con el puño, azul para usar la palma y una pelota roja que hay que dejar pasar. Las consignas no tienen como objetivo mejorar la técnica del arquero, sino que buscan potenciar su concentración.

«Te ayuda. Es un gran complemento. Ya lo hice varias veces. Por supuesto que no es lo mismo que estar en una cancha, pero las sensaciones que se registran parecen reales. Hecho con continuidad y como parte de otros trabajos de concentración, se notan claramente las ventajas», explica el arquero de 21 años.Ads by 

La pantalla avanza en tres niveles de dificultad: las pelotas son lanzadas con más velocidad e incluso son de menor tamaño cuando el «juego» se vuelve intenso. La atmósfera se vuelve más hostil. Se escuchan insultos de hinchas y bombas de estruendo que estallan cerca del arquero: fútbol argentino real en un entorno virtual.

Fuente: Diario La Nación